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A ti... (21/..) - Kodo Sawaki

  Una colección de 34 vigorizantes aforismos zen de Kōdō Sawaki 21 A ti, que quieres siempre más dinero, más amor, una buena situación y la fama. El cielo y la tierra dan, el aire da, el agua da, las plantas dan, los animales dan, los hombres dan. Todas las cosas dan un poco de sí mismas a los demás. Es solo dentro de este regalo recíproco que podemos sobrevivir, y nuestro reconocimiento o  la falta del mismo no cambia para nada el asunto. No hay ninguna razón para quejarse. Nadie ha recibido la vida como premio a sus méritos personales. Y nadie se mantiene vivo por su propia fuerza. Pero seguimos trabajando con nuestra pequeña calculadora. La estupidez es lo que te pasa cuando te preocupas por tu propio cuerpo. La sabiduría dice: “Yo soy quien soy, poco importa cómo transcurran las cosas” Estar fuera de la Vía significa pensar sólo en términos de ganancia y pérdida. Un demonio es aquel  que busca beneficiarse. Nada es más aburrido que una persona que pone cara de funeral y se queja de

A ti... (20/..) - Kodo Sawaki

  Una colección de 34 vigorizantes aforismos zen de Kōdō Sawaki 20 A ti, que amas las historias de fantasmas. Me preguntan a menudo si los fantasmas existen realmente. Alguien que se devana los sesos con esas preguntas, es lo que yo llamo un fantasma. Se dice que los muertos reaparecen en forma de fantasmas, pero para eso tiene que haber seres vivos. Cuando los vivos están muertos, ya no pueden ver fantasmas. En la filosofía yogacara, los fantasmas son los instrumentos de los vivos. Este dice que vio un fantasma, aquel que ha sabido en un sueño que alguien estaba muerto. ¿Qué es todo esto sino una actuación en el escenario del teatro de la transmigración? ¿No es todo alucinación? Solo porque no reconocemos lo que es esta alucinación vagamos en  el laberinto de la vida y la muerte. Unos calzoncillos cuelgan para secarse en una rama. Alguien los ve e imagina que ha visto un fantasma. Tal vez pienses que esto es algo que tiene pocas posibilidades de suceder en la realidad, pero cuando te

Mente Zen, mente de principiante...

La vanidad desaparece y los ojos se me llenan Mente Zen, mente de principiante. Shunryu Suzuki roshi En el zen, a falta de libros "revelados" o sagrados, sí que existen textos afortunados en los que el autor ha sabido plasmar perfectamente su experiencia en la vía. El autor lo hace de un modo tan accesible que hace sentir al lector el sutil y casi anodino gusto del zen. Son los libros que podemos llamar clásicos. Son aquellos libros a los que volvemos una y otra vez, en especial cuando estamos cansados de tanta literatura. El volúmen Mente zen, mente de principiante , de Shunryu Suzuki roshi bien puede llamarse un clásico moderno, del siglo XX. Shunryu Suzuki -a quien no hay que confundir con Daisetz  T. Suzuki, maestro zen muerto en Los Ángeles en 1971- llevó a la California imbuida del zen Rinzai la simplicidad del shikantaza de la escuela Soto . Allí enseñó durante doce años y, al morir, dejó un sucesor americano y varos grupos de zazen. Una de las sorpresas para el lector

A ti... (19/..) - Kodo Sawaki

  Una colección de 34 vigorizantes aforismos zen de Kōdō Sawaki 19 A ti,  cuya vida profesional es un fiasco. Cuando estés muerto y mires hacia atrás, encontrarás que nada de eso tenía la menor importancia. El sufrimiento no es otra cosa  que el sufrimiento que nosotros mismos creamos. Incluso hay algunos que se dan mucha pena para inventar cuidadosamente su propio sufrimiento. Nada de esto tiene la más mínima importancia. ¡Deja de quejarte! ¡Es un derroche de lágrimas! Madura un poco y abre los ojos: te darás cuenta de que estás haciendo mucho ruido para nada. Todos los seres vivos son como bebés quejosos que hacen mucho escándalo por nada.  El mundo entero hace un escandalo por nada. ¿Qué significa esto? ¿Hay algo en el mundo que merezca estar tan triste? En el teatro, a veces escuchas a los actores decir: “Pero, ¿qué debo hacer? ¿Que debo hacer?" Esta pregunta nunca se me ha ocurrido, por la sencilla razón de que me digo a mí mismo: “¡Nada de eso importa en absoluto!”. Suerte y

En el momento de la ordenación...

En el momento de la ordenación hay un contacto que se llama menju , el frente a frente, el cara a cara, los ojos fijos en los ojos, entre el maestro que da la ordenación y el discípulo que la recibe. A través de esto quedamos unidos a toda la tradición, a toda la transmisión desde el Buda Shakyamuni, a través de todos los patriarcas. Al mismo tiempo, esta relación con el maestro nos permite recibir una enseñanza y esta enseñanza, a mi entender, no es otra que expresar todos los aspectos de la postura de zazen y de nuestra práctica de zazen. Y eso en dos palabras es el "qué", el "porqué"´ A pesar de que digamos que no hay meta, con todo y con eso hay un sentido. Roland Yuno Rech, monje zen. Tomado de Zen , Revista de las asociaciones zen de Andalucía, Cataluña y el Pais Vasco, número 10 - 1996

A ti... (18/..) - Kodo Sawaki

  Una colección de 34 vigorizantes aforismos zen de Kōdō Sawaki 18 A ti,  que te quejas todo el tiempo de que no tienes tiempo. Es solo para evitar el aburrimiento que la gente se mantiene ocupada. Todas las personas se quejan de estar tan ocupadas, nunca tienen tiempo para si mismas. Pero ¿por qué están tan ocupados? Son sus ilusiones las que los ocupan. Alguien que practica zazen tiene tiempo. Cuando practicas zazen, tienes más tiempo a tu disposición que cualquier otra persona en la tierra. Si no tienes cuidado, comenzarás a armar mucho escándalo solo para alimentarte. Siempre tienes prisa, pero ¿por qué? Solo para alimentarte. Las gallinas también tienen prisa cuando picotean. Pero, ¿adónde las lleva esto? Al plato de los hombres. ¿Cuántas ilusiones crea una persona en su vida? Imposible de calcular. Día tras día, “Quiero esto, quiero aquello…” Un solo paseo por el parque va acompañado de 50.000, 100.000 ilusiones. Esto es lo que significa estar "ocupado". “Quiero estar c

El interruptor de la práctica...

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No sirve solo desear que se encienda la luz de una lampara. Para que esa luz se encienda hay que darle al interruptor de la práctica.