Todo asunto debe ser tranquilizado...
“En zazen, cualquier preocupación, cualquier compromiso debe abandonarse y todo asunto tranquilizado.” Aunque durante la jornada se haya estado muy ocupado, cuando se entra en el dojô se abandona todo asunto, todo compromiso, toda complicación mental. La manera de abandonar cualquier preocupación, de calmar cualquier preocupación, no consiste en tratar de suprimir la preocupaciones que se puedan tener y que volverán a la superficie y llegarán a la consciencia durante zazen. Si se trata de suprimir los pensamientos, si queremos, voluntariamente, abandonar una preocupación, ¡se vuelve una preocupación suplementaria! Queremos hacer un “buen” zazen, queremos estar bien concentrados, estamos molestos con los pensamientos que surgen, tenemos ganas de rechazarlos. Es como echar aceite sobre el fuego: en vez de apagárlo, lo activamos. Así, volvemos a la recomendación de Kodo Sawaki: “si queréis parar el combate, cesad el fuego inmediatamente.” En zazen, se debe abandonar decididamente todo...