Aceptar la realidad tal cual es...
ROLAND YUNO RECH
Sessshin de Arreau (F) - OCTUBRE DEL 2024
MONDO 16:30 h.
ROLAND YUNO RECH: Poneros cómodos. Podéis sentaros como queráis.
Pregunta: Mi pregunta es sobre la enfermedad y la discapacidad, la nuestra o la de alguien próximo. Encuentro que es muy difícil tener una actitud justa. A menudo no sé cómo actuar y recuerdo lo que has dicho sobre la impermanencia pero, a veces, la enfermedad, la discapacidad, es permanente.
RYR.- No hay nada permanente. Puedes terminar muriendo por una enfermedad. Realmente no hay nada permanente. Pero continúa con tu pregunta.
P.- Mi pregunta es la siguiente. Yo ya no puedo hacer zazen en un zafu, es preciso que esté en un taburete porque tengo una discapacidad en las rodillas. No encuentro el equilibrio en mi cabeza ni lo acepto.
RYR.- Es el punto esencial del zen: aceptar. Aceptar la realidad tal cual es. La causa profunda de nuestro sufrimiento no son los fenómenos. Es nuestra manera de actuar ante los fenómenos. Esto no es específico del zen. En la antigua Grecia, los estoicos pensaban exactamente así. No es importante lo que nos acurre, sino lo que hacemos con eso que nos ocurre. En ese sentido, una enfermedad, una minusvalía, pueden ser una excelente razón para practicar. Mejor razón para practicar que una vida sana, confortable. Eso nos permite, de entrada, practicar la paciencia, ver que no somos el único ser enfermo, discapacitado. Eso permite desarrollar todo tipo de virtudes: la paciencia, la compasión, que son esenciales en el zen. No son obstáculos. Dejar el zen porque ya no podemos sentarnos en un zafu es absurdo. De momento, no puedo sentarme en un zafu; me siento en una silla. El día en el que ya no pueda practicar sentado en una silla, podré practicar tumbado. Hay bellísimas estatuas de Buda llamadas paranirvana en las que está tumbado. No es porque esté muerto sino porque practica, tumbado. No os inquietéis, no os desesperéis pensando que un día u otro ya no podréis practicar. Hay otra manera de practicar. Hay que aprender a aceptar, lo que permite ver a través de las diferentes circunstancias de la vida, las ocasiones de practicar la Vía.
Ediciones Genjo-Sustraia - Pamplona/Iruña
Traducción: Txus Laita - Antonio Arana